Advierten de que la pesca y la caza submarina destruyen zonas de especial conservación del litoral granadino

Colonia de coral enganchada por una red.

Investigadores de los departamentos de Zoología, Botánica y del Aula del Mar de la Universidad de Granada denuncian la necesidad de un plan de ordenación y vigilancia adecuada para evitar que la pesca artesanal, la deportiva, la caza submarina y la pesca ilegal sigan destruyendo las Zonas de Especial Conservación (ZEC).

Nasas abandonadas en el fondo del litoral.

La Unión Europea definió en 2015 una categoría especial para distintos espacios que necesitan una mayor protección por su variedad de flora y fauna única: las Zonas de Especial Conservación (ZEC). En la provincia de Granada, hay tres zonas que reúnen estas características: la Punta de la Mona, Tesorillo-Salobreña y Calahonda-Castell de Ferro.

Luis Sánchez Tocino, profesor del departamento de Zoología, describe la Punta de la Mona (Almuñécar) como una zona aún más especial porque constituye uno de los pocos espacios del litoral andaluz en donde los fondos rocosos alcanzan profundidades cercanas a los 50 metros. Una inmersión en ella permite contemplar a pesar del marisqueo furtivo algunos ejemplares de la lapa en peligro de extinción Patella ferruginea hasta la denominada comunidad del coralígeno.

En esta última, la disminución de la luz beneficia el desarrollo de los invertebrados que crecen fijos al fondo frente a las algas verdes y pardas. Una de estas especies es el coral candelabro Dendrophyllia ramea, cuyas colonias pueden alcanzar el metro de altura.

Desgraciadamente, las diferentes artes de pesca artesanal, los sedales y los plomos de la pesca deportiva han dañado o fragmentado gran parte de los ejemplares existentes. Otros invertebrados como esponjas y briozoos también han seguido el mismo camino.

Una maraña de hilos de pesca cubren muchas zonas del fondo oceánico.

Por otro lado, las poblaciones de peces se han visto drásticamente reducidas, tanto por la presión de estos tipos de pesca, como por la caza submarina. Ésta ha influido especialmente en las poblaciones de los grandes serránidos: meros, falsos abadejos y tachanos.

El investigador de la UGR explica que, al ser zonas submarinas, no se aprecia el lamentable estado en el que se encuentran. A pesar de haber alcanzado la categoría de ZEC, cuyo objetivo es la recuperación y conservación de las especies que habitan en la zona, no se ha desarrollado ningún plan de gestión sostenible.

Desde 2016, los investigadores han mantenido varias reuniones con la Delegación de Agricultura, Pesca y Desarrollo Sostenible para ver qué medidas se pueden poner en marcha para fomentar la gestión, teniendo lugar la última el martes, 22 de octubre, en la que se ha mostrado mucha predisposición a mejorar la gestión de las ZEC y a realizar colaboraciones del Aula del Mar con la Delegación.

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